De Misiones a Córdoba: dos femicidios vuelven a interpelar a la Argentina a 11 años del Ni Una Menos
La violencia de género atraviesa cada rincón del país. A pocos días de un nuevo aniversario de Ni Una Menos, los femicidios de dos adolescentes ocurridos con apenas horas de diferencia en Misiones y Córdoba volvieron a exponer una realidad que persiste pese a más de una década de movilizaciones y demandas por políticas públicas efectivas.
En Eldorado, Misiones, Dulce María Candia tenía 17 años. Había sido reportada como desaparecida y fue encontrada sin vida en una obra en construcción del barrio El Tucán. Las pericias preliminares señalaron signos compatibles con asfixia mecánica y la investigación continúa para determinar las circunstancias del crimen y las responsabilidades involucradas.
La familia de Dulce manifiesta haber acudido a la Comisaría de la Mujer en el Kilómetro 4 de Eldorado el pasado 19 de mayo. Sin embargo, allí no les tomaron la denuncia y los derivaron a la Comisaría del Kilómetro 2, dependencia a la que no pudieron asistir debido a complicaciones de salud y a su situación de vulnerabilidad económica. Ante la inacción policial, fueron los propios vecinos de la familia quienes dieron la alerta de la desaparición y comenzaron la búsqueda de la adolescente; al no registrarse la denuncia formal, la Policía de Misiones tampoco activó los rastrillajes ni el protocolo de búsqueda de personas.
El pasado viernes 29 llegó la peor noticia. Habitantes del barrio El Tucán alertaron a la fuerza de seguridad por un olor nauseabundo que provenía de una obra en construcción. Al ingresar, los efectivos encontraron el cuerpo sin vida de la joven, el cual presentaba marcados signos de violencia y un avanzado estado de putrefacción. Se trataba de Dulce María, la adolescente del barrio Avanti cuya madre había intentado reportar días atrás su desaparición. Según las primeras pericias forenses, el deceso se habría producido al menos cuatro días antes del hallazgo.
Córdoba: abuso, desidia judicial y un femicidio que pudo evitarse
A más de mil kilómetros de distancia, en Córdoba Capital, la conmoción la causó el caso de Agostina Vega, de 14 años. La menor se encontraba desaparecida desde el sábado 23 de mayo tras abordar un remís hacia el barrio Cofico, y su cuerpo fue hallado sin vida en un descampado de Ampliación Ferreyra. Los resultados de la autopsia preliminar confirmaron que la víctima sufrió abuso sexual y murió por asfixia mecánica por ahorcamiento, una hipótesis criminal reforzada por los rastros hemáticos que dieron positivo ante las pruebas de luminol dentro de la vivienda ubicada en Juan del Campillo al 878. Por el brutal femicidio se encuentra detenido e imputado Claudio Gabriel Barrelier (33), empleado municipal y expareja de la madre de la víctima, quien permanece bajo máxima vigilancia en el penal por riesgo de suicidio.
El femicidio de Agostina generó una profunda indignación social en Córdoba, desatando severas críticas hacia la Policía cordobesa y el fiscal Raúl Garzón por parte de allegados y organizaciones civiles. Las denuncias apuntan a las demoras en el inicio de la búsqueda y a la falta de activación de los protocolos de emergencia, a pesar de los datos clave sobre el sospechoso que la familia aportó desde un primer momento. Tras la tragedia, el fiscal Garzón defendió el accionar de la justicia sin realizar autocríticas; argumentó que la presentación inicial de la familia sugería una fuga voluntaria y señaló que el crimen ocurrió antes de la denuncia formal, lo que detonó un fuerte cruce con la prensa y diversos sectores políticos.
Ambos casos duelen y conmocionan, así como reavivan el debate sobre la capacidad y celeridad de respuesta de las instituciones frente a las desapariciones de niñas y adolescentes. En Misiones, el caso de Dulce María también abrió serios interrogantes sobre los mecanismos de búsqueda desplegados. Vecinos y allegados sostienen que fueron los propios habitantes de la zona quienes alertaron sobre la presencia del cadáver, mientras se profundizan los cuestionamientos sobre la falta de actuación de las autoridades durante los días previos al hallazgo.
La historia de Dulce refleja, además, una trama profunda de vulnerabilidades sociales. La adolescente solía ausentarse por varios días debido a que se encontraba en una situación de consumos problemáticos, sumado a que su familia vive en un contexto crítico de dificultades económicas. Esta realidad es señalada por organizaciones territoriales y feministas como un factor que incrementa exponencialmente la exposición de niñas y adolescentes a distintas formas de violencia y desprotección.
Misiones, por encima de la media nacional
Este nuevo caso ocurre en una provincia que mantiene indicadores preocupantes en materia de violencia de género. Según el informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por La Casa del Encuentro, Misiones ocupa el décimo lugar entre las jurisdicciones con más femicidios registrados desde 2015.
En estos once años se contabilizaron 97 víctimas de femicidio en la provincia, lo que representa una tasa de 7,6 casos cada 100.000 habitantes, una cifra que se ubica por encima del promedio nacional de 6,9.
La situación no es exclusiva de Misiones, sino que afecta de manera persistente a todo el Nordeste Argentino. Chaco, por ejemplo, registra 119 víctimas en el mismo período, posicionándose también entre las provincias con mayores niveles de violencia letal por razones de género.
11 años de Ni Una Menos y las violencias que no cesan
A once años de la histórica primera movilización del 3 de junio de 2015, el Observatorio de La Casa del Encuentro registró un total de 3.424 víctimas fatales por violencia de género en Argentina. De esa cifra, 3.073 fueron femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas. Asimismo, se contabilizaron 78 transfemicidios, 4 lesbicidios y 269 femicidios vinculados de varones adultos y niños. Estas estadísticas reflejan una dolorosa situación: una víctima fatal cada 30 horas en el país.
El impacto de esta problemática alcanza también a miles de familias en forma colateral: 3.840 hijas e hijos quedaron sin madre durante este período, de los cuales más de 2.300 eran menores de edad al momento del crimen. Los datos demuestran que las adolescentes continúan siendo una población especialmente vulnerable, registrándose 297 femicidios de jóvenes de entre 13 y 18 años en todo el territorio nacional desde 2015 hasta la fecha.
La conmoción nacional por los crímenes de Agostina y Dulce María reavivó con fuerza la convocatoria para la tradicional marcha federal del 3 de junio (3J), transformando la jornada en un grito de urgencia en todo el país tras registrarse más de 100 femicidios en lo que va del año. En Córdoba, la Asamblea Ni Una Menos convocó a concentrar a las 17:00 horas en la emblemática esquina de Colón y Cañada, donde exigirán la renuncia de las autoridades políticas y policiales intervinientes en el caso.
Por su parte, en Misiones la convocatoria de la Coordinadora 8M denuncia públicamente al Ministro de Seguridad, Marcelo Pérez, por la difusión de videos institucionales sobre “las falsas denuncias”. Las organizaciones señalan que, mientras las estadísticas provinciales de femicidios son alarmantes, la cúpula de la policía provincial se alinea con los discursos de odio y misoginia del Gobierno Nacional, buscando desestimar las denuncias por violencia de género.
En Eldorado, la ciudad donde vivía Dulce María, la movilización del 3J Ni Una Menos partirá desde la sede de la CEEL a las 17:00 horas. En Posadas, la concentración se realizará en el Mástil de la Avenida Uruguay a las 16:30 horas. Las marchas exigirán justicia por todos los casos de violencia y femicidios en la provincia y el país, demandando la renuncia de Pérez y la desvinculación de la policía de la Línea 137 de atención a las víctimas.
Entre el pliego de reclamos locales se incluye la creación de casas de refugio a cargo de las organizaciones de mujeres en todas las localidades, presupuesto real para la prevención de violencias en los municipios, acceso efectivo a la justicia y la salud pública, y la apertura de centros públicos de tratamiento e internación para personas con consumos problemáticos.
Si sos víctima o conocés a alguien que sufra violencia de género, comunicate de manera gratuita las 24 horas con la Línea 137, un servicio público que brinda contención, asesoramiento y asistencia psicológica y legal de emergencia. Asimismo, se encuentra disponible en todo el territorio nacional la Línea 144, un canal de atención federal que recibe consultas y denuncias tanto por vía telefónica como a través de WhatsApp para acompañar a mujeres y disidencias en situaciones de riesgo.