El Plan de la Cucaracha: punk, ranchera y autogestión
Entre el punk, la ranchera y el hardcore, El Plan de la Cucaracha construye un sonido propio y una forma de hacer música lejos de las fórmulas. Antes de su primera gira por Córdoba, la banda habló con Mandioca sobre sus canciones, sus influencias y la autogestión.
Huerto y Fita siempre se cruzaban en eventos del circuito under de Posadas o en movilizaciones, como la Marcha Universitaria. Se miraban con desconfianza. De hecho, recuerdan ese detalle como uno de los primeros ingredientes para que terminaran formando una banda.
Fue Fita quien dio el primer paso. Se acercó para contarle que tocaba la guitarra. Aunque el recelo seguía ahí, intercambiaron contactos y poco después decidieron juntarse. Se mostraron las canciones que cada uno tenía escritas, empezaron a conocerse y, casi sin planearlo demasiado, nació la idea de tocar juntos.
"Nos seguimos peleando, pero somos como hermanxs", dicen entre risas.
No se detienen demasiado en sus historias personales. Prefieren hablar desde el presente: son artistas misioneros y El Plan de la Cucaracha es el proyecto donde hoy confluyen sus búsquedas.
Huerto venía de Carqueja, una banda atravesada por el hardcore y el punk, aunque antes había pasado por proyectos de rockabilly, surf, ska y otros géneros. Fita, por su parte, había integrado Portación de Rostro, donde tocaba guitarra y bajo. En El Plan de la Cucaracha se anima, además, a cantar.
El día que compartieron sus canciones decidieron que al siguiente empezarían a ensayar. Cumplieron. En esas primeras reuniones apareció inevitablemente la referencia a El Plan de la Mariposa. Entre bromas, sintieron que ellos eran el "lado B" de aquella banda nacida en Necochea.
Cada uno llegó con varias composiciones. Hicieron una lista, seleccionaron alrededor de diez temas y comenzaron a trabajarlos. Antes de presentarse en escenarios formales, eligieron probar el repertorio en plazas y espacios abiertos, frente a públicos amigos.
Después de la entrevista, esta cronista tuvo incluso el privilegio de escuchar una sesión privada de la banda.
"Y bueno... ahora somos la mejor banda del mundo", dice Huerto, entre risas y dejando asomar su costado leonino.
Un collage de géneros
Definir el sonido de El Plan de la Cucaracha no es sencillo.
Empezaron con una canción que tiene aire de ranchera y también algo de country. Después aparecieron el stoner, el hardcore y otras influencias. Sin embargo, aseguran que siempre queda una base mínima de punk.
"Todos con un toquecito medio ranchera country", resumen.
Las canciones también funcionan como collages. A veces incorporan pequeños fragmentos de clásicos de otras bandas cuando dialogan con lo que están contando en sus propias letras.
Incluso mezclan Destrucción, de V8, con la base de Génesis, de Vox Dei.
Las influencias personales también son diversas.
Huerto habla de un "punk bien ñero", de música difícil de clasificar, ruidosa y experimental. Explica que viene de estilos mucho más melódicos, como el rockabilly o el surf, y que esa mezcla aparece tanto en la música como en las letras.
"Voy de la poesía más intrincada a la jerga o a la letra bien directa y bardo."
Cuando habla de "punk ñero" aclara que se refiere al "punk bien cabeza", sin vueltas.
Fita encuentra inspiración de otra manera. A veces, mientras camina por la calle, aparece un ritmo o una frase y enseguida empieza a darle forma musical.
Entre las bandas que menciona como referencia aparecen Contratiempo y Sentimiento Lastimero.
Decir las cosas sin filtro
Para El Plan de la Cucaracha, las canciones también son una forma de posicionarse.
Dicen que la escena cultural misionera muchas veces funciona dentro de un circuito demasiado cerrado.
"Los círculos se mueven dentro de un caretaje o un círculo de caretas", explican.
Frente a eso, buscan hacer música sin temor a incomodar.
"Queremos transmitir la verdad cruda. Sabemos claramente lo que queremos decir y hablar de aquello que a muchas personas les cuesta expresar en sus distintos contextos. También queremos remarcar que estamos con los de abajo, con quienes no tienen voz."
Fita reconoce que antes estaba más ligado al "bardo", pero que esta banda le permitió encontrar otro lugar.
"La idea es tocar. Si a la gente le gusta, re copado; y si no, bueno... la cuestión es tocar."
Primera gira por Córdoba
El Plan de la Cucaracha se prepara para salir por primera vez de gira.
El 7 de agosto tocará en Laguna Larga, durante la fiesta Catalina Clandestina, donde la entrada será un alimento no perecedero. Compartirá escenario con Temperal, Chukans y Rancias Club.
Al día siguiente, el 8 de agosto, se presentará en la ciudad de Córdoba junto a Ksicarios, Fiado y Señor Sillón.
El 14 de agosto volverá a tocar en otra fecha compartida con Burra, Cala y Criatura Estúpida.
La gira también incluirá la grabación de dos canciones en estudio. Será el primer registro profesional de un repertorio que ya reúne 24 composiciones propias.
Después del regreso a Misiones, la banda planea seguir ensayando y proyecta nuevas fechas en Rosario, Asunción, Brasil y Uruguay.
Entre sus canciones aparecen versos como:
"Ella lo atrajo con su mala vibra, a mí el universo me trata muy bien..."
o
"Humo sobre las penas, hay una rata ranchando en mi corazón."
Como ellos mismos dicen, hay temas "muy para abajo", otros "todavía más para abajo" y otros que "te levantan de una patada".
Autogestión como forma de hacer
La banda se sostiene desde una lógica completamente autogestiva.
Huerto produce cuentos ilustrados, realiza tatuajes y participa en ferias. Fita impulsa Papelería Tapera, un proyecto dedicado a fabricar cuadernos, libros y fanzines con papel reciclado.
"Nos identificamos con el hágalo usted mismo", resumen.
Para poder concretar la gira por Córdoba también lanzaron una rifa solidaria. Lo recaudado servirá para cubrir parte de los gastos de viaje, alojamiento y la grabación de los nuevos temas.
Quienes quieran colaborar pueden encontrar toda la información y adquirir números a través de las redes sociales de El Plan de la Cucaracha. Cada aporte ayuda a que una banda independiente de Misiones siga llevando su música a nuevos escenarios.