100 años del Ciclón de Encarnación: el relato entre la tragedia y la solidaridad
Hace exactamente 100 años las tapas de los diarios posadeños recogían la noticia de la destrucción de la zona baja de Encarnación, Paraguay, causada por un fuerte tornado. La inmensa tragedia y devastación de la vecina ciudad produjo un inmenso movimiento de solidaridad en la población posadeña, en el que participaron todo tipo de organizaciones de la sociedad de aquel entonces. El diario La Tarde fue uno de los periódicos que dio seguimiento a esas actividades y nos legó su testimonio.
El relato en sus fuentes
Los acontecimientos de 1926 han perdurado en la memoria oral de las familias de la región de ambos lados de la frontera. Fueron objeto de actos institucionales y hasta ha dejado una huella tangible en la traza urbana de Posadas en el monumento que dio origen al “Parque Paraguayo”. Pero sobre todo fue la prensa de aquel momento quien se transformó en una fuente clave de consulta sobre lo sucedido.
En Posadas, el relato de la tragedia encarnacena y sobre todo, de las actividades de asistencia y solidaridad en que se involucró la comunidad local a partir del ciclón corrió por cuenta de los diarios que se imprimían en aquel tiempo en la ciudad. De ellos, el diario La Tarde es la fuente más difundida por su accesibilidad.

El día 21 de septiembre de 1926 el ciclón ocupó el primer titular del diario: “La mitad de la ciudad de Encarnación fue destruida ayer a las 18 horas por un ciclón”. Seguidamente, La Tarde titulaba: “Centenares de casas reducidas a escombros. Toda la planta baja de la ciudad en completa ruina. Se calculan 200 muertos y más de 300 heridos. Un espectáculo de miseria. Cuadros realmente dolorosos e impresionantes. Comportamiento de nuestras autoridades. Ayuda y socorros inmediatos. Un representante de este diario en el lugar de los hechos…”
Gran parte de la portada del diario - cuya edición variaba entre las 6 y 8 páginas de noticias abigarradas- se dedicó aquel día a la impresionante tragedia. Una de las pequeñas notas relataba el momento en que la sociedad posadeña se enteró de lo ocurrido en Encarnación: “Escuela Normal. Ayer se realizaba en los salones de este establecimiento un baile conmemorando el Dia del Estudiante; la fiesta se encontraba en su apogeo cuando el Profesor Señor E. Ramon López trajo la noticia de la catástrofe sucedida en la vecina orilla. Por esta causa el baile quedó inmediatamente suspendido en señal de duelo.”
Apenas conocida la noticia en Posadas, traída por el cura párroco de Encarnación José Kreusser, Jorge Memmel y el canoero Daniel Rodriguez Genes, las fuerzas vivas de la ciudad asistieron en auxilio de la población vecina. Una de las primeras medidas de urgencia fue el traslado de los heridos que pudieron ser rescatados a Posadas, donde fueron asistidos en el Hospital Regional, la Asistencia Pública, el Hospital de Caridad y en el aún no inaugurado templo de la Logia Roque Pérez, donde se instaló el llamado Hospital de Sangre.

Todas las actividades de organización de asistencia y solidaridad fueron seguidas minuciosamente desde las páginas de La Tarde, que dejó un testimonio invaluable de la inmensidad de la tarea emprendida desde Posadas.
Si bien el medio dio cuenta a partir de esa fecha de algunos de los hechos ocurridos en Encarnación, como la llegada desde Asunción del tren con ayuda humanitaria, el arribo de autoridades nacionales paraguayas al lugar de la tragedia y el avance de las tareas de rescate de víctimas y remoción de escombros, su cobertura como medio local habla mucho más de la actividad en Posadas.
Día a día, La Tarde dio cuenta de la situación de los heridos internados en Posadas, de las colectas, de la conformación de la Comisión de Auxilios y las suscripciones para donaciones realizadas por diversas entidades, como la Asociación de Magisterio, la Sociedad Libanesa, la Asociación Alemana, la Sociedad Española de Socorros Mutuos, la Sociedad de Beneficencia y el Círculo de Damas. El mismo diario recibía contribuciones a favor de las víctimas y publicaba detalladamente los nombres de las y los donantes, los elementos y sumas de dinero aportados. Entre quienes contribuyeron se encontraban empresas, grupos de trabajadores de entidades públicas y privadas, empresas públicas como el Banco Hipotecario Nacional y hasta grupos de escolares. También se hizo eco de la realización de actividades a beneficio tanto en Posadas como en otras localidades de Misiones y la extensión de la campaña solidaria a otras localidades, inclusive a la Capital Federal.

Las consecuencias del ciclón y las actividades a las que obligó la tragedia fueron tapa de La Tarde hasta la última edición de septiembre de 1926, lo cual da cuenta de la viva impresión causada por los acontecimientos y la importancia en la comunidad local de las actividades de solidaridad.
Vistas de la catástrofe:
La magnitud de la devastación causada por el ciclón en la zona baja de Encarnación ha sido recogida en numerosos relatos de sobrevivientes del fenómeno y de testigos posteriores.

Son pocas las fotografías que dan testimonio del estado en que quedó la zona. El diario La Tarde no publicaba fotografías, sin embargo, el día 4 de octubre empezó a publicar un aviso comercial de la casa Fotografía Alemana: “Vistas de la catástrofe de V. Encarnación. La colección (8 fotografías) $ 2. Interior: $ 2.20.”
El parque de la fraternidad:
Si bien el centenario da a esta conmemoración un marco excepcional, lo cierto es que cada aniversario de la tragedia ha sido motivo de diversos actos. Tal vez el que ha dejado la mayor huella en Posadas sea la donación de la pirámide que la comunidad paraguaya realizó en reconocimiento a la solidaridad recibida.
El monumento fue emplazado en uno de los espacios verdes más bellos de la ciudad frente al río y a Encarnación, luego llamado “Parque República del Paraguay”, popularmente conocido como “Parque Paraguayo”.
Resiliencia, solidaridad y agradecimiento
Desde agosto de 2025 la Junta Municipal de Encarnación trabajó junto al Concejo Deliberante de Posadas en la conformación de una comisión conjunta que organizara la conmemoración de los 100 años del Ciclón.
Las actividades fueron reunidas en un ciclo denominado “Memoria que une, resiliencia que inspira” que dio inicio el pasado 17 de septiembre y que cerrará en esta fecha e incluyó muestras, conversatorios, espectáculos artísticos, el acto protocolar central y la presentación de un libro sobre el Ciclón de Encarnación.
Las jornadas buscaron valorar la resiliencia del pueblo encarnaceno que vivió la tragedia y el despojo, y la solidaridad del pueblo posadeño ante esos acontecimientos.
A lo largo de este siglo, la comunidad paraguaya en Posadas y la comunidad encarnacena dieron numerosas muestras de reconocimiento a la solidaridad para con las víctimas del ciclón.
Esa inmensa voluntad solidaria nacida en Posadas es tal vez el hecho más importante que nos recuerda el origen y la vida en común de ambas orillas a pesar de las fronteras.